
Troglodita pieza de rock a cargo de unos fulanos noruegos, que se dejan de ensoñaciones adolescente y poco serias, para lanzar este artefacto compuesto de seis piezas punzantes y directas, de temas sumidos en un senegal de riff prehistóricos donde predomina el sonido de guitarras densas herencia de lo mas crudo de la década de los setenta, pero con un desfase de tan solo cuarenta año… Sin duda una placa editada para que aquellos puristas robustecidos con el roce constante de este tipo de propuestas y quienes han mamado directamente de las ubres de vacas lecheras, puedan gritar sus consignas acerca de ‘’conservar la pureza’’ sin preocuparse.
Es así, que como caballo en medio de la tempestad, entre galope, relinchos, campanas, gritos y maldiciones se abre una pequeña introducción, para que estos muchachones que al parecer se mascaron hasta las ediciones perdidas de los demos de Pentagram, puedan perpetrar esa aplastante descarga de lo que ya hemos llamado en múltiples oportunidades como Doom Rock. Nada innovadores ¿pero a quien le importa?